viernes, 13 de junio de 2008

Cuarto principio: los individuos responden a los incentivos.
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10 Principios de la economia.

Como los individuos toman las decisiones comparando los costes y los beneficios , su conducta puede cambiar cuando cambian los costes o los beneficios. Es decir, los individuos responden a los incentivos. Por ejemplo, cuando sube el precio de una manzana, deciden comer más peras y menos manzanas, ya que el coste de comprar una manzana es mayor. Al mismo tiempo, los agricultores deciden contratar más trabajadores y cosechar más manzanas, ya que el beneficio de vender una manzana también es más alto.

El papel fundamental que desempeñan los incentivos en la determinación de la conducta es importante para las medidas que han de tomar los poderes públicos. Estas suelen alterar los costes o los beneficios de las acciones privadas. Cuando los poderes públicos no tienen en cuenta la forma en que podría cambiar la conducta como consecuencia, sus medidas pueden producir unos efectos que no pretendían.

Un ejemplo de esos efectos intencionados es la legislación sobre los cinturones de seguridad y la seguridad de los automóviles. En la década de 1950 pocos automóviles llevaban cinturones de seguridad. Hoy en día todos los llevan y la razón del cambio es la legislación. ¿Cómo afecta a la seguridad de los automóviles una ley sobre los cinturones de seguridad? El efecto directo es evidente. Al llevar los cinturones de seguridad todos los automóviles, aumenta el número de personas que llevan cinturón de seguridad, por lo que aumenta la probabilidad de sobrevivir a un grave accidente de automóvil. En este sentido, los cinturones de seguridad salvan vidas.

Sin embargo, para comprender totalmente los efectos de esta ley, debemos reconocer que los individuos cambian de conducta en respuesta a los incentivos. En este caso, la conducta pertinente es la velocidad y el cuidado con que conducen los automovilistas. Conducir despacio y con cuidado es costoso porque requiere tiempo y energía del conductor. Cuando las personas racionales deciden la prudencia con que van a conducir, comparan el beneficio marginal de conducir con más prudencia con su coste marginal. Conducen más despacio y con más cuidado cuando el beneficio de aumentar la prudencia es alto. Eso explica por qué se conduce más despacio y con más cuidado cuando las carreteras están heladas que cuando están secas.

Veamos ahora cómo altera una ley sobre cinturones de seguridad el cálculo coste-beneficio de un conductor racional. Los cinturones de seguridad reducen los costes que tienen los accidentes para el conductor, ya que reducen la probabilidad de sufrir una lesión o de morir.

Por lo tanto, una ley sobre los cinturones de seguridad reduce los beneficios de conducir despacio y con cuidado. Los individuos responden a los cinturones de seguridad como responderían a una mejora de las condiciones de las carreteras: conduciendo más deprisa y con menos cuidado. El resultado final de una ley sobre los cinturones de seguridad es un aumento del número de accidentes, pero menos muertes.

¿Cómo afecta al numero de muertes causadas por los accidentes de trafico? Los automovilistas que llevan puesto el cinturón de seguridad tienen mas probabilidades de sobrevivir a un accidente, pero también de verse involucrados en uno. El efecto neto es ambiguo. Por otra parte, el hecho de que se conduzca con menos prudencia tiene una clara consecuencia negativa para los peatones (y para los automovilistas que no llevan puesto el cinturón). La ley los pone en peligro porque es mas probable que se vean inmersos en un accidente y no estén protegidos por un cinturón de seguridad. Por lo tanto, la ley sobre los cinturones de seguridad tiende a aumentar el numero de peatones muertos en accidente.

Muchos de los incentivos que estudian los economistas son más sencillos que los de la legislación sobre la seguridad de los automóviles. Por ejemplo, a nadie le sorprende que un impuesto sobre las manzanas lleve a los consumidores a comprar menos manzanas. Sin embargo, las decisiones de los poderes públicos a veces tienen unas consecuencias que no son evidentes de antemano. Cuando se analiza una medida cualquiera, hay que considerar no sólo los efectos directos, sino también los indirectos que actúan a través de los incentivos. Si la medida altera los incentivos, llevará a los individuos a cambiar de conducta.

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